Textos auténticos o modificados en clase de ELE.
Es muy frecuente
escuchar que algunos profesores se cuestionan a cerca de la elección de
materiales auténticos o modificados para la elaboración de sus actividades en
clase o fuera de ella. Esta discusión se debe, según mi experiencia, a aspectos
como: la falta o el exceso de materiales para el nivel de referencia de los
estudiantes, el reiterativo interés por implementar las líneas didácticas del
enfoque comunicativo en cuanto al uso de materiales auténticos se refiere, el
desconocimiento de la manipulación correcta y adecuada de los textos, el miedo
a que los aprendientes no los entiendan debido a sus contenidos léxicos,
funcionales, lingüísticos o sociolingüísticos o simplemente la comodidad de utilizar
solo los materiales propuestos en el
manual que trabajamos.
Es importante tener en
cuenta que los materiales tanto auténticos como modificados son recursos
didácticos indispensables en el proceso de enseñanza/aprendizaje de la lengua
segunda o extranjera; por esta razón ambos tienen validez según la destreza que
se quiera trabajar. En general, son las destrezas de carácter receptivo, es
decir la comprensión auditiva y lectora, las que más hacen uso de estos textos.
Según la autenticidad del texto, Alonso (2012) clasifica los textos en auténticos,
auténticos pero manipulados (recortados, adaptados, etc.) y confeccionados por
el profesor o el alumnado.
En este contexto, el
profesor juega un papel significativo puesto que este está encargado de la elaboración,
la selección, la modificación o la
creación de textos según las necesidades del público aprendiente: su nivel de
referencia, el objetivo de la actividad (si se busca hacer más énfasis en la
forma que en el significado o viceversa), el tema del texto (interesante,
divertido, atractivo acorde a los gustos y preferencias de los aprendientes), entre otros. Adicionalmente, el enseñante cuenta con un abanico de fuentes de
consulta y referencia que tiene a su disposición. Alonso, en el volumen 2 de su
libro Soy profesor/a: Aprender a enseñar,
nos ofrece un repertorio de materiales auténticos en los capítulos 11 y 12 que
nos serán de gran ayuda en el momento de buscar estos recursos. También, es
necesaria la aplicación de estrategias claras y coherentes que acompañen a
dichos textos para facilitar la realización de la tarea que se quiera hacer.
Para ilustrar esta idea, antes de trabajar con el texto autentico, es
imperativo presentar el vocabulario desconocido o los contenidos sociolingüísticos
que podrían dificultar la comprensión del mismo, por ejemplo usando un pequeño
glosario o empleando imágenes que ayuden a explicar o definir las nuevas
palabras y los nuevos conceptos. De esta manera el aprendiente comienza a hacer
predicciones sobre el contenido del texto y se le prepara para la ejecución de
la tarea.
En resumen, los
materiales auténticos y modificados nos ofrecen una inmensa variedad de
recursos los cuales deben ser escogidos, preparados, adecuados y transformados de
acuerdo a nuestros estudiantes; son ellos el centro de la actividad de
aprendizaje y por lo tanto nuestra meta. Ellos son nuestra fuente de
inspiración y nuestro motor para continuar con tan fascinante y gratificante
labor.
ALONSO, E.
(2012). Soy profesor/a: Aprender a enseñar 2. Madrid: Edelsa.

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