Enseñar español a adultos en Quebec, Canadá. Mi experiencia.
Esta semana tuve las últimas clases con mis queridos estudiantes
de español; dos grupos maravillosos que me han llenado el corazón de alegría.
Sus edades están entre los 20 y 60 años. Es un verdadero reto pero a la vez, un
verdadero gusto compartir dos horas a la semana con cada grupo de estudiantes
que se interesan por aprender la lengua española. Este aspecto motivacional es
una ventaja en la realización de la clase, pero también exige que su preparación
se ajuste a las necesidades y características del grupo aprendiente.
Es muy agradable y satisfactorio ver la progresión de muchos
de mis estudiantes y constatar su proceso de aprendizaje. También, esta
experiencia me da la posibilidad de reflexionar sobre mi trabajo dentro y fuera
del aula, confirmar mi desempeño y mejorar mis estrategias didácticas. Todo esto con el
fin de lograr mejores resultados en la enseñanza y por ende, mejores
producciones orales y escritas.
Escucharlos hablar en español, comprobar que usan las
herramientas comunicativas que propongo o que proponen las autoras del manual
que usamos (¡Nos vemos! Paso a paso. Editorial Difusión), leer sus producciones
escritas, conversar con ellos, conocer un poco sus vidas y sus intereses,
reírnos un rato, entenderlos y ayudarlos cuando no se sienten bien hablando o cuando un
ejercicio les parece difícil, todo esto hace parte de la felicidad para mí. Creo
que he encontrado el motivo que estaba buscando desde hace años para seguir trabajando
en Quebec.
Muchas gracias al grupo del nivel 3, a mis muy queridos
Marielle Perron, Guy Billiau (gracias por tu generosidad), Johanne Regimbald (felicitaciones
por tu progreso), Denise Leroux, Sylvie Saint-Laurent, Serge Simard (gracias por
tus bellos comentarios) y Catherine Tobon (la más joven de la gagne).
Especiales agradecimientos al grupo Taller 1 por su
paciencia, por su aceptación y por su maravilloso trabajo, a mis queridos
Patrick Lockhead (mucha salud para ti), Hélène Mercier, Ghislain Boudreau y Julien Lauzon (los tres inseparables), Pierre
Paquette (gracias por tus sitios web y tu español auténtico), Maryse Lemieux y Diane Paulhus (¡Señoritas!),
Marie-Claude Rioux, y Dominic Bédard (excelente trabajo), Jacqueline Martel,
Diane Bertrand (felicitaciones por tu progreso) y Richard Leroux el chouchou.
Espero verlos pronto, en la sesión de otoño del 2017.

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