El error en la enseñanza y el aprendizaje de ELE, ¿positivo o negativo?
Cuando se enseñan lenguas extranjeras, algunos docentes
tienden a considerar el error como algo negativo, o como un defecto en sus
estrategias didácticas. Esto es normal, teniendo en cuenta que se debe a la
influencia de antiguos métodos de enseñanza. En métodos como gramática-traducción
o el método directo, se consideraba el error como algo que se debía evitar o
era el resultado de un hábito
mal aprendido. En las nuevas tendencias metodológicas como el enfoque
comunicativo y el post-método el error se transforma en una herramienta de
trabajo para el profesor y el aprendiente. Según Corder (1967), el profesor
emplea el error para revisar su forma de enseñar, ajustar sus estrategias y responder
a las necesidades de los alumnos. Para los estudiantes, es un indicio de la
manera cómo están aprendiendo.
Esta lengua que se encuentra en proceso de evolución es
denominada interlengua (Selinker, 1972) y los errores son muy frecuentes en
este momento del aprendizaje. Por consiguiente, son normales, importantes y hasta
necesarios cuando se va a aprender y a adquirir un nuevo idioma. En el campo de
ELE, autores como Sonsoles Fernández, Rosa Ribas Moliné, Alessandra D’Aquino
Hilt, Daniel Cassany, Ernesto Martín Peris, Encina Alonso, entre otros, han
publicado interesantes trabajos sobre el error y la corrección, ya que en los
procesos de enseñanza-aprendizaje estos dos componentes son indisolubles.
Desde mi experiencia como profesora de español y francés
como lenguas extranjeras y segundas, mi percepción del error y de la corrección
ha cambiado, considerando estos dos elementos como instrumentos didácticos y pedagógicos
indispensables en el aula.
Estas son algunas de mis sugerencias generales sobre el
tratamiento del error y la corrección en clase:
·
La forma de corregir debe ser consecuente con las características,
necesidades y objetivos del público aprendiente.
·
Como lo proponen Ribas y Aquino (2004), el
profesor debe ser consiente de dónde, cómo, cuándo y por qué corregir y de
quién realiza la corrección, ya que cada caso es diferente; no hay fórmula mágica
ni única para llevarla a cabo.
·
Es de suma importancia transmitir a nuestros
estudiantes una actitud positiva frente al error, con el fin de favorecer la motivación
por aprender y disminuir la ansiedad a la hora de producir textos orales o
escritos. En cuanto a la motivación, Jane Arnold nos ofrece una literatura muy útil
para los profesores de ELE.
·
El feedback
después de la corrección debe ser siempre positivo, con comentarios
constructivos y teniendo cuidado de no afectar la dimensión afectiva del
estudiante.
·
Al corregir con paciencia y responsabilidad el
estudiante siente que nos interesamos en su aprendizaje y esto favorece su
continuidad y motivación. Esta conclusión fue fruto de una investigación que
realicé en Montreal el año pasado con estudiantes francófonos de ELE en nivel
postsecundario.
Entonces, no tengamos miedo de equivocarnos, porque como en la vida, de los errores también se aprende.
Bibliografía
Entonces, no tengamos miedo de equivocarnos, porque como en la vida, de los errores también se aprende.
Bibliografía
´ Alonso,
E. (1994). ¿Cómo ser profesor/a y querer seguir siéndolo? Madrid:
Edelsa.
´ Alonso,
E. (2012). Soy profesor-a: Aprender a enseñar. Vol. 2 (págs. 151-191).
Madrid: Edelsa.
´ Arnold, J., & H.D, B. (2000). Mapa
del terreno. El aula de ELE: un espacio afectivo y efectivo. En J. Arnold, La
dimensión afectiva en el aprendizaje de idiomas (págs. 256-257). Madrid:
Cambridge University Press.
´
Calvé,
P. (1992). Corriger ou ne pas corriger, là n'est pas la question. The
Canadian Modern Language Review / La Revue canadienne des langues vivantes,
459-471.
´
Corder,
S. (1967). The significance of learners' errors. En S. Corder, Error
Analysis and Interlanguage (págs. 161-170). Oxford: Oxford University
Press.
´ Cuq, J., & Gruca, I. (2002).
Conceptions et traitements de l'erreur. En J. Cuq, & I. Gruca, Cours de
didactique du français langue étrangère et seconde (págs. 349-351).
Grenoble: Presses Universitaires de Grenoble.
´ Fernández,
S. (1988). Corregir y evaluar desde una perspectiva comunicativa.
Obtenido de Centro virtual Cervantes -Biblioteca- Actas ASELE:
http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/asele/pdf/01/01_0017.pdf.
´ Fernández,
S. (1997). Interlengua y análisis de errores. Madrid: Edelsa.
´ Martín
Peris, E. (2007). La enseñanza de los idiomas modernos: de los procesos a los
contenidos. marcoELE. Revista de didáctica ELE, págs. 3-4. Obtenido de
http://marcoele.com/descargas/5/martin_peris-idiomas.modernos.pdf
´ Ribas,
R., & D'Aquino, A. (2003-2004). La corrección de errores como
instrumento didáctico. Obtenido de Centro Virtual Cervantes - Biblioteca
del profesor:
http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/publicaciones_centros/PDF/munich_2003-2004/08_ribas.pdf.
´ Ribas,
R., & D'Aquino, A. (2004). ¿Cómo corregir errores y no equivocarse en el
intento? Madrid: Edelsa.
´ Santos
Gargallo, I. (2004). El análisis de errores en la interlengua del hablante no
nativo. En J. Sánchez Lobato, & I. Santos Gargallo, Vademécum para la
formación de profesores (págs. 391-410). Madrid: SGEL.

Comentarios
Publicar un comentario